BlockFi fue una empresa de servicios financieros cripto con sede en Nueva York, fundada en 2017 por Zac Prince y Flori Marquez. La firma construyó una de las primeras plataformas de préstamos cripto orientadas al usuario minorista en Estados Unidos, con cuentas que generaban intereses, préstamos respaldados por criptomonedas y una tarjeta de crédito con recompensas en Bitcoin. En su punto más alto, en 2021, BlockFi administraba más de 10 000 millones de dólares en activos y alcanzó una valoración reportada de 3 000 millones de dólares tras cerrar una ronda Serie D de 400 millones de dólares liderada por Bain Capital Ventures y Tiger Global.
Como empresa, BlockFi realizó inversiones estratégicas de capital en compañías adyacentes de infraestructura cripto y fintech, en paralelo a su negocio principal de préstamos. La firma se enfocó en el mercado estadounidense, aunque mantuvo una base de clientes global entre segmentos minoristas e institucionales. Sus inversores incluyeron a Bain Capital Ventures, Morgan Creek Digital, Coinbase Ventures, Valar Ventures y SoFi, lo que reflejó la amplia confianza del capital tradicional y nativo cripto entre 2020 y 2021.
Inversiones destacadas
BlockFi operó principalmente como empresa de servicios financieros y no como fondo de capital de riesgo dedicado. Su actividad de inversión corporativa abarcó aproximadamente 11 posiciones conocidas en su cartera. La información pública sobre la lista completa de compañías específicas es limitada. Se sabe que la firma mantuvo relaciones financieras y participaciones estratégicas en empresas que operaban en infraestructura de préstamos cripto, custodia y redes de pagos. Los montos específicos de las operaciones no se divulgaron públicamente.
Equipo
- Zac Prince – Cofundador y CEO. Ocupó cargos previos en Orchard Platform y Demand Media. Llevó BlockFi desde una startup de dos personas a más de 850 empleados en su momento cumbre.
- Flori Marquez – Cofundadora y COO/Presidenta. Con experiencia en préstamos estructurados y operaciones fintech. Supervisó el escalado de producto y operaciones durante 2021 y 2022.
La información pública sobre otros responsables de inversión dentro de la función de capital corporativo de BlockFi es limitada. La firma no operó un brazo de capital de riesgo con marca propia.
Actividad reciente
La trayectoria de BlockFi cambió bruscamente en 2022. La empresa había extendido una línea de crédito significativa a FTX y Alameda Research. Cuando FTX colapsó en noviembre de 2022, BlockFi enfrentó una crisis de liquidez inmediata y presentó una solicitud de protección por quiebra bajo el Capítulo 11 en Nueva Jersey el 28 de noviembre de 2022. La presentación de quiebra listó pasivos de entre 1 000 y 10 000 millones de dólares y más de 100 000 acreedores.
Los procedimientos de quiebra continuaron durante 2023 y hasta 2024. Se confirmó un plan de reorganización que priorizó el pago a los acreedores minoristas. La capacidad de BlockFi para recuperar los fondos adeudados por la masa de FTX se convirtió en una variable central en los cobros de los acreedores. La firma comenzó a reembolsar a los acreedores a principios de 2024 tras las aprobaciones judiciales.
La historia de BlockFi es uno de los ejemplos más claros de riesgo de contagio en el mercado cripto. La empresa tenía un encaje producto-mercado sólido y un crecimiento real de usuarios, pero su exposición concentrada a una sola contraparte, FTX, resultó fatal. Las empresas de la cartera en las que BlockFi tenía participaciones accionariales enfrentaron incertidumbre sobre el destino de esas posiciones durante los procedimientos de quiebra, ya que los activos quedaron sujetos al proceso de liquidación de la masa.
A mediados de 2026, BlockFi ya no opera como empresa activa ni como inversor. Su legado es instructivo para el sector de préstamos cripto: los productos de rendimiento y el riesgo de contraparte no divulgado siguen siendo un desafío estructural. Las acciones ejecutorias de la SEC y la CFTC contra BlockFi a principios de 2022, que resultaron en un acuerdo de 100 millones de dólares, también sentaron precedente sobre cómo los reguladores estadounidenses tratan los productos cripto de intereses no registrados.
